

Nos levantamos sin prisas, desayunamos en el hotel y vamos a llenar el depósito de gasolina. Unas llamaditas a España y camino de Ushuaia.
De camino paramos a hacer fotos al Lago Fagnano y al Paso Garibaldi.
Llegamos a Ushuaia y vamos al hostel Freestyle con el cual habíamos hablado para alojarnos, pero como llegamos un día tarde habían dado la habitación a otros.
Después de ojear varios hostel decidimos quedarnos en Los Lupinos, a una cuadra de la calle San Martín, una de las más animadas de Ushuaia.
Después de dejar las cosas en el hostel vamos a la oficina de turismo y luego a comer al restaurante del hotel Marco Polo.
Después de una reconfortante siesta nos vamos a recorrer la calle San Martín y nos acercamos al museo del presidio, pero ya es tarde y no podemos visitarlo. Otro día será.
Después de cenar vamos a ver el ambiente nocturno de la cuidad y acabamos en un pub irlandés tomando pintas de cerveza roja. El chino es el camarero que nos atiende. Un tío muy majo.
Como también ha llegado allí la prohibición de fumar en el interior de los locales pues a la calle y en una de las veces que salí con Trini me enrollé a hablar con el bajista y el teclista del grupo de rock La Mancha de Rolando, que habían participado en los festejos del aniversario de Ushuaia.
3:00 y para el hostel a dormir.